Estudio HOPE -4: Una nueva esperanza para el control de la hipertensión arterial y la disminución del riesgo cardiovascular en nuestra población

Estudio HOPE -4: Una nueva esperanza para el control de la hipertensión arterial y la disminución del riesgo cardiovascular en nuestra población

El día 02 de septiembre en la sesión #2 de los HOT LINE, el doctor JD Schwalm (del Population Health Research Institute de la universidad de McMaster y del Hamilton Health Sciences en Canadá), presentó los resultados del estudio Heart Outcomes Prevention and Evaluation 4 (HOPE – 4). El argumento para realizar este estudio de

El día 02 de septiembre en la sesión #2 de los HOT LINE, el doctor JD Schwalm (del Population Health Research Institute de la universidad de McMaster y del Hamilton Health Sciences en Canadá), presentó los resultados del estudio Heart Outcomes Prevention and Evaluation 4 (HOPE – 4). El argumento para realizar este estudio de implementación a nivel comunitario fue el pobre control de la hipertensión arterial (HTA) que existe a nivel global y especialmente en países de medianos y bajos ingresos económicos. Por ejemplo, en Colombia la tasa de control de la HTA es cerca del 18%. Las principales barreras detectadas por el estudio PURE (Prospective Urban Rural Epidemiology) para explicar la falta de control de la HTA son: 1) el costo del transporte de las personas desde su hogar hasta la consulta ambulatoria; 2) el costo de los medicamentos, lo cual disminuye la disponibilidad de la medicación; y 3) el tiempo que las personas pierden para desplazarse a los centros comunitarios y el tiempo utilizado para esperar la atención médica.

Con lo anterior, se realizó un ensayo clínico aleatorizado por clústeres en Colombia y en Malasia. Se estudió si una intervención a nivel comunitario, en comparación con la atención médica habitual podría mejorar el control de la HTA y disminuir el riesgo cardiovascular global en el transcurso de un año. La intervención consistió en un paquete integral en el que se tuvo tres pilares fundamentales: 1) Empleo de personal de salud no médico (auxiliares de enfermería en conjunto con médicos de atención primaria) para la detección, tratamiento y control a nivel comunitario de los factores de riesgo cardiovascular utilizando algoritmos simplificados de manejo y utilizando programas de asesoramiento por medio de herramientas como tabletas electrónicas; 2) suministro de medicamentos antihipertensivos y estatinas de manera gratuita; y 3) participación de familiares y amigos para apoyar al participante en la adherencia a la medicación y la adopción y mantenimiento de estilos de vida saludable.

Un total de 1.371 sujetos pertenecientes a 30 comunidades urbanas y rurales (15 en Colombia y 15 en Malasia) participaron en el estudio. En el objetivo primario, el brazo de intervención tuvo una reducción > 40% en la estimación del riesgo cardiovascular a 10 años por medio de la puntuación de riesgo de Framingham, en comparación con el grupo de atención habitual (-11.17% y -6.40%, respectivamente; p <0,0001). Respecto al control de la HTA (presión arterial sistólica <140 mmHg), el grupo de intervención duplicó el control en comparación al grupo control (69% vs 30%; p <0,0001) (Gráfica 1). Una tendencia similar se observó en los niveles de colesterol LDL, donde hubo una disminución significativa en el grupo de intervención en comparación con el control (cambio medio desde el inicio hasta los 12 meses -0,60 versus -0,19 mmol/L; p <0,0001) (Gráfica 2). Si bien no hubo una diferencia estadísticamente significativa, en el grupo de intervención se vio una tendencia a la mejoría en los niveles de triglicéridos, niveles de colesterol HDL y glicemia, así como en niveles de actividad física y consumo de frutas y verduras.

Figura 1. Cambios de la presión arterial a través del tiempo de intervención.

Fig1

Figura 2. Cambios del colesterol LDL a través del tiempo de intervención.

Fig2

Con los resultados del estudio HOPE – 4, se puede concluir que la utilización de un modelo de prestación de salud, que incluya personal de salud no médico y que sea factible dentro de la infraestructura existente de cada país, puede ser una estrategia efectiva para el control de la HTA y la disminución del riesgo de enfermedad cardiovascular. Esto deja una puerta abierta para la implementación de nuevos modelos de atención y así reducirde la carga de la enfermedad cardiovascular a nivel global.

El articulo en extenso fue publicado en la revista The Lancet de manera simultánea con la presentación el estudio. Disponible: Schwalm JD, et al. Lancet 2019. doi/10.1016/S0140-6736(19)31949-X

Posts Carousel

Deje un comentario

Registrese para comentar. Sus e-mail no será publicados

Cancel reply