Una marca

Una marca

Cuando tenía tres años un perro me mordió la cara. Cerca del ojo, mucha sangre. Me llevaron a la guardia y vino un cirujano, pero se detuvo antes de coser y fue a buscar otro hilo. Un hilo suyo, no el que le proveía el hospital. “Con ese hilo le iba a quedar una cicatriz

Cuando tenía tres años un perro me mordió la cara.

Cerca del ojo, mucha sangre. Me llevaron a la guardia y vino un cirujano, pero se detuvo antes de coser y fue a buscar otro hilo. Un hilo suyo, no el que le proveía el hospital. “Con ese hilo le iba a quedar una cicatriz horrible para toda la vida” le explicó el médico a mi mamá, que me sostenía la mano y me distraía para que yo no mirara la aguja. “Este hilo se disuelve, no deja marca” decía mientras pasaba la anestesia y enhebraba el hilo finísimo.

“Es que me hace acordar a mi hijo” le dijo a mamá. “Si fuera un negrito, todavía”, agregó y pinchó “pero tiene los ojos azules, como mi hijo”.

Pasaron treinta años.

A veces veo en el espejo la marca bajo el ojo derecho. Es un pocito mínimo, casi imperceptible. Solo se nota cuando sonrío.

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Juan Moretti

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  • Adrian Baranchuk
    octubre 13, 2020, 11:03 am

    Esta historia corta de juan, me pego muy duramente. La sutileza del racismo implicito, incrustado en nuestras mentes, que no nos permite ver lo necesario de revisar TODAS neustras conductas, mas cuando se trata de pacientes. Me siento oruglloso de dar lo mejor de mi (mi mejor hilo!!!) con cada uno de mis pacientes, asi piensen o se manifiesten en contra de mis ideas, tegan la preferencia o identidad sexual que tengan. Gracias Juan, por ayudarnos a pensar la discriminacion en un acto medico. Me gustaria escuchar otras voces.

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  • Ezequiel Forte
    octubre 13, 2020, 2:18 pm

    Es el racismo arraigado en nuestra sociedad…naturalizado y sistémico, el que nos divide, el que a algunos nos espanta y a otros les parecerá que no es para tanto…

    Es más, lamentablemente, veo que frecuentemente el mismo médico trata diferente a un paciente de bajos recursos que a uno de buen poder adquisitivo en el privado…mientras sigamos naturalizando esta situación lo peor de nuestra sociedad se mantendrán oculto en nuestras entrañas y aflorará en circunstancias disímiles y casi sin darnos cuenta…

    Inadmisible…

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  • leonardo helguera
    octubre 14, 2020, 8:25 pm

    La raíz de todo racismo, exclusión, discriminación, creo, es que unos humanos, creen, son mas dignos que otros humanos, al nacer o por fruto de sus elecciones o contextos de vida. Veo que el miedo a la diversidad, creatividad, fantasía, imaginación, espontaneidad, los que llamaría venenos para el ideal de la rigidez, que nos lleva ala inhumanidad, al prejuicio por encima del sentir al otro. Los niños al nacer no hacen diferencias, se reconocen dignos entre si, en sus diversidades, y en su común humanidad. Nos hacemos racistas. No nacemos racistas. Hemos resaltado valores para hermanarnos, o reconocernos iguales en dignidad, que nada tienen que ver, como el color de ojos o de la piel, o lugar de nacimiento, etc etc. Lo que nos hace humanos, es la sensibilidad, un modo avanzado de usar el pensamiento, el desarrollo cultural, de talentos virtudes y expresiones creativas, que integran y superan el propio reflejo condicionado, el instinto, propio de los mamíferos de nuestro tipo, que mamamos de nuestras madres, nacemos de una relaciona coital, crecemos en grupo y cooperando, etc y morimos, todos de la misma manera cuando la Muerte asi lo desea, y no hay color de ojos que lo eviten.

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