¿Te has sentido alguna vez como un impostor?

¿Te has sentido alguna vez como un impostor?

El síndrome del impostor se describe como el fenómeno de sentirse inadecuado o fraudulento a pesar de tener las calificaciones y atributos acordes. ¿Sentiste que ese logro en tu carrera fue solo un golpe de suerte? ¿Te ofrecieron brindar una disertación y pensaste que, a pesar de llevar años capacitándote, no estabas a la altura?

El síndrome del impostor se describe como el fenómeno de sentirse inadecuado o fraudulento a pesar de tener las calificaciones y atributos acordes.


¿Sentiste que ese logro en tu carrera fue solo un golpe de suerte? ¿Te ofrecieron brindar una disertación y pensaste que, a pesar de llevar años capacitándote, no estabas a la altura? ¿Creés que tus compañeros de trabajo son mejores profesionales? Pues…bienvenido al club!!…es muy posible que estos sentimientos tengan que ver con el llamado “Síndrome del Impostor” (SI).

Una reciente publicación de la Dra Aaysha Cader en la prestigiosa revista JACC[1]How Feeling Like an Imposter Can Impede Your Success” pone al SI en el centro de nuestra escena y ofrece un recorrido acerca de por qué estos sentimientos pueden dificultar tu éxito profesional.

El SI fue descripto en 1978 por los psicólogos Pauline Rose Clance y Suzanne Imes en la revista Psychotherapy Theory Research and Practice[2] y es mucho más frecuente de los que pensamos.

Esta entidad se describe como el fenómeno de sentirse inadecuado o fraudulento a pesar de tener las calificaciones y atributos acordes. Los que lo sufren, tienen la percepción de fraude profesional e intelectual. El individuo tiene miedo de ser expuesto como un impostor y generalmente presenta dificultades para aceptar cumplidos por sus éxitos.

Según la Dra Valerie Young, autora del libro “the secret thoughts of successful women”, siete de cada diez personas han experimentado el SI alguna vez en su vida. Aida Baida Gil (asesora profesional y autora del libro “cómo superar el síndrome del impostor”), refiere que la Dra Young estableció cuatro posibles fuentes que podrían originar el SI[3]:

1.Dinámicas familiares durante la infancia: “Cuando tu hermano es ‘el inteligente’ y tú eres ‘la simpática’, o tienes presión para sacar buenas notas, padres muy exitosos o sientes que eres la oveja negra”.

2.Estereotipos sexuales: El síndrome del impostor es “prácticamente igual de frecuente en mujeres que en hombres” aunque hasta hace poco se pensaba que ocurría principalmente en mujeres debido a los “mensajes de éxito y fracaso en la sociedad” y a la “presión ante ser madre y, al mismo tiempo, una profesional de éxito”.

3.Diferencias salariales: Aida trabaja principalmente con mujeres profesionales y asegura que “la realidad de la mujer en el mundo profesional” es también una causa de este síndrome. (según el último reporte del ministerio de trabajo de Argentina, la brecha salarial entre hombres y mujeres alcanza el 20%).[4]

4.Percepción de éxito, fracaso y competencia. “Las personas que sufren el síndrome son muy exigentes consigo mismas y tienen una lista de requisitos prácticamente imposibles de llevar a cabo”.

Según el artículo de la Dra Cader “la medicina se caracteriza a menudo como una profesión de “alto riesgo”, con una cultura evaluativa, poco margen de error y una capacidad de ser poblada por grandes triunfadores. Desde el principio, los médicos están capacitados en una cultura que espera la excelencia y la provisión de una muy buena atención del paciente con poco margen para el fracaso. Como resultado de esto, cuando no se cumplen las expectativas, puede crear auto-evaluaciones inexactas, llenas de ansiedad, culpa y dudas sobre uno mismo”. 

A pesar de aparecer en publicaciones revisadas por pares y no profesionales, charlas, podcasts y presentaciones, el SI aún no figura como diagnóstico en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10)[5]. 

Numerosas figuras exitosas lo sufren o lo han sufrido, como por ejemplo Michelle Obama; Sheryl Sandberg (la directora de operaciones de Facebook); la jueza de la Corte Suprema de los EE UU Sonia Sotomayor; el CEO de Starbucks Howard Schultz, y las actrices Emma Watson, Natalie Portman y Meryl Streep han confesado lidiar con este tipo de pensamientos negativos.[6]

Existen varias escalas para examinar la propia percepción de un individuo del SI: la Escala de Fenómeno de Clance Impostor, la Escala de Fenómeno de Harvey Imposter, la Escala de Fraudulencia Percibida y la Escala de Leary Impostor; sin embargo, ninguna de las mismas están validadas.

Para entenderlo mejor te invito a que veas esta explicación del SI en TED-ed de la Psicóloga Elizabeth Cox (en inglés pero se pueden activar subtítulos en español):

Charla TED

 

¿Qué pasa en cardiología?

Si hablamos de trabajar bajo presión, exigencia y competencia, la cardiología es un buen ejemplo. Además de ello, el hecho de que los médicos en general (y la cardiología en particular) tienden a medir su autoestima a través de logros clínicos, académicos o profesionales, proporciona una combinación perfecta para que el SI se filtre entre nuestras inseguridades.

Según Aaysha Cader “el perfeccionismo excesivamente orientado a objetivos y la tendencia a complacer a la gente pueden resultar en no hacer preguntas relevantes para la tarea por temor a ser “descubierto” como un fraude. Esto, a su vez, conduce a una mayor ansiedad y angustia derivadas de las repercusiones del fracaso”.

 

Un problema desde la facultad de medicina… 

El SI puede manifestarse en la escuela de medicina. En un estudio sobre estudiantes de medicina, el SI se encontró en 49,4% de mujeres frente a 23,7% de hombres y tambien se asoció significativamente con el agotamiento emocional y la despersonalización.[7]

Los estudiantes atribuyen sus logros a la buena suerte en lugar del propio mérito, lo que podría conducir a un sentido de “no pertenecer” o no merecer el trabajo actual. Asimismo se lo ha asociado al síndrome de burnout[8]. Paradójicamente, según describe Cader en su artículo, “incluso los efectos positivos de la tutoría y el patrocinio corren el riesgo de ser perjudiciales, y algunos incluso atribuyen perpetuamente su éxito a las oportunidades ofrecidas por los mentores en lugar de a sus propios esfuerzos”. Pensamientos como “Lo logré porque me lo entregaron” van acompañados de un sentimiento constante de ansiedad y de no poder estar a la altura de las expectativas.

 

¿Qué es lo que pasa si los sentimientos del SI se encuentran muy presentes en nuestras vidas? 

En las etapas tempranas y medias de la carrera, la autopercepción de estar poco calificado podría potencialmente conducir a reveses importantes en nuestra carrera y a oportunidades perdidas, particularmente cuando se aplica para ascensos académicos. Se comienza a dudar de los logros e idoneidad, lo que provoca que se pierdan más oportunidades de liderazgo en las organizaciones y comités profesionales locales e internacionales que podrían beneficiarse de su experiencia y  contribuciones. 

La perpetuación de un círculo vicioso, falta de confianza, autosabotaje, incapacidad de celebrar los éxitos genuinos y la búsqueda constante de excusas para justificar los logros pueden tener efectos debilitantes sobre la confianza en uno mismo y la autoestima, alimentando síntomas de ansiedad e incluso depresión. Este impacto perjudicial se perpetúa aún más por un entorno laboral exigente y puede contribuir al agotamiento de los médicos.

 

¿Cómo podemos enfrentar el SI?

Según la APA (American Pshychological Association) hay diferentes formas de superar la creencia de que no estás a la altura:

Habla con tus mentores acerca de lo que sientes.

Reconoce tu experiencia.

Recuerda lo que haces bien.

Date cuenta de que nadie es perfecto.

Cambia tu forma de pensar.

Habla con alguien que te pueda ayudar. Para muchos, contar con terapia puede ser de ayuda.

 

Finalmente la Dra Cader nos sugiere: “La autorreflexión y el reencuadre también son formas importantes de reconocer y superar el SI. Buscar comentarios honestos y precisos de personas de confianza puede ayudar a las personas con SI a reflexionar mejor y a reconocer atributos positivos y el trabajo duro, mientras que los comentarios más generalizados que carecen de personalización pueden descartarse más fácilmente. Reformular las pérdidas como lecciones, centrarse en lo que se puede aprender de una experiencia negativa e identificar qué se podría haber hecho de manera diferente para cambiar un resultado también puede ayudar en el camino hacia un pensamiento más constructivo. Por último, alinear las acciones y la toma de decisiones con los valores fundamentales o una “brújula interna” que ayude a dar un “panorama general” o una visión de “largo alcance” también puede ayudar a algunos a reducir los sentimientos de inseguridad.”

 

Conclusión:

Enfrentar nuestras vulnerabilidades y miedos es clave para nuestro crecimiento personal…y ya sabes, la próxima vez que te hagan un cumplido…simplemente sonríe y da las gracias!…

Ver link AQUI

Impostor

REFERENCIAS:

[1] Cader et al. How Feeling Like an Imposter Can Impede Your Success. JACC case reports, vol. 3, N 2, 2021:347–9

[2] Pauline Rose Clance & Suzanne Imes. The Imposter Phenomenon in High Achieving Women: Dynamics and Therapeutic InterventionPsychotherapy Theory, Research and Practice. Volume 15, #3, Fall 1978

[3] https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151125_salud_psicologia_sindrome_impostor_lb

[4] https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-brecha-salarial-entre-hombres-y-mujeres-supera-el-20-0

[5] Bravata DM, Watts SA, Keefer AL, et al. Prevalence, predictors, and treatment of impostor syn- drome: a systematic review. J Gen Intern Med 2020;35:1252–75.

[6] https://elpais.com/elpais/2019/01/14/buenavida/1547481421_871683.html

[7] Jennifer Villwock1, Lindsay B. Sobin2, Lindsey A Koester3,Tucker M. Harris4. Impostor syndrome and burnout among American medical students: a pilot study. International Journal of Medical Education. 2016;7:364-369 ISSN: 2042-6372 DOI: 10.5116/ijme.5801.eac4

[8] Jennifer Villwock et al. Impostor syndrome and burnout among American medical students: a pilot study International Journal of Medical Education. 2016;7:364-369

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3 Comments

  • Edgard Manrique Alva
    abril 1, 2021, 7:20 pm

    Muy buen artículo. Muchas veces he experimentado esta situación, pero no imaginé que estaba frente a una entidad síndromica.
    Aprendiendo algo más y diferente con la SIAC!
    Saludos cordiales.

    REPLY
  • Edgard Manrique Alva
    abril 1, 2021, 7:20 pm

    Muy buen artículo. Muchas veces he experimentado esta situación, pero no imaginé que estaba frente a una entidad síndromica.
    Aprendiendo algo más y diferente con la SIAC!
    Saludos cordiales.

    REPLY
  • Adrian Baranchuk
    abril 2, 2021, 10:15 am

    No conocia el sindrome. Me pregunto si es un sindrome o una sensacion. Si es temporario o permanente. Porque la "confidencia" es como un musculo: se desarrolla y se ejercita. Es imposible pedirle a un estudiante de medicina que reconzca talentos que estan en pleno desarrollo. El diagnostico diferencial….cual es? Pregunto: la falta de autoestima esta mucho mas estudiada por decadas, y sus raices sicologicas fueron descriptas por Freud y Lacana hace mucho. En que se diferencian del SI? Y por ultimo, el verdadero impostor que no lo sabe (brote esquizofrenico); y que ejercita la medicina o algun campo de la salud, cae dentro del diagnostico diferencial? Gracias Ezequiel por hacernos pensar.

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